Domingo de la Ascensión del Señor Ciclo C:“Fue llevado al cielo”
(Lc 24,46-53)





 

 

 

  La Palabra de Hoy

1ª Lectura:  Hechos 1,1-11

   “Por qué seguís mirando al cielo?”            

   Salmo : 46
  “Dios asciende entre aclamaciones”

2ªLectura:  Efesios 1,17-23

  “Dios os conceda un espíritu de sabiduría y revelación que os permita conocerlo plenamente”

Evangelio:    Lucas 24,46-53
   
“Mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado   al cielo”











   

 

 

PALABRA DE VIDA

     Hoy celebramos la Ascensión del Señor, una fiesta que entronca con el misterio pascual de Jesucristo y expresa la plenitud de la resurrección. El Hijo goza ya de la vida junto al Padre. Tanto en la primera lectura como en el evangelio, obras de Lucas, la Ascensión es el preámbulo de la misión de la Iglesia, que llegará a plenitud con la efusión del Espíritu Santo en Pentecostés.
    En el evangelio aparecen dos escenas bien diferenciadas. En la primera (Lc.24,46-49), Jesús resucitado se aparece por última vez a los once apóstoles y los instruye. Sus últimas enseñanzas son una especie de testamento para ellos y marcan las pautas que conformarán la futura misión de la Iglesia. Además, al colocar estas enseñanzas al final del evangelio, para leer y comprender la segunda parte de su obra, el libro de los Hechos de los Apóstoles, a la vez que conecta la historia de las primeras comunidades cristianas con Jesucristo.
    A la luz de la resurrección, Jesús hace comprender a sus discípulos las palabras que les dirigió en vida sobre el significado de su muerte y resurrección (v. 46)- Con ello, no sólo está diciendo que se cumplen en él las Escrituras, sino que además, al explicarlas, está indicando que él es el intérprete autorizado. Es decir, sus seguidores sólo podrán comprender las Escrituras desde la fe en Jesús resucitado.
    Otras de las instrucciones que Jesús da a sus discípulos es la que sean testigos de su misterio pascual, que anuncien en su nombre a todas las naciones la conversión y el perdón de los pecados (vv.47-48). El punto de partida debe ser Jerusalén, ciudad en la que ha sucedido el acontecimiento central de toda la historia de la salvación, de su muerte y resurrección. Desde esta ciudad, gracias al Espíritu, el evangelio llegará hasta los confines del mundo (Hch. 1,8).
     En la segunda escena aparece la Ascensión. La imagen utilizada para describirla (“fue llevado al cielo”) no puede ser entendida literalmente. Se basa en unas coordenadas espaciales que, como hoy se sabe, no corresponden a planeamientos científicos) el cielo, la morada de Dios, está arriba). En realidad, Jesús resucitado no ocupa un lugar físico ni se encuentra en ninguna de las dimension4s que nosotros conocemos. Utilizando una forma de escribir propia del lenguaje religioso de su época, Lucas nos quiere decir que Jesús está con el Padre, que vive la misma vida de Dios. Terminada su tarea en este mundo, ha entrado en la “gloria” e inaugura un nuevo modo de presencia entre los suyos. Para Lucas, ha terminado el tiempo de Jesús y da comienzo el tiempo de la Iglesia, un tiempo marcado por la presencia del Espíritu, que apoya el testimonio de los Apóstoles e impulsa la misión evangelizadora.
     Los discípulos se postran ante el Resucitado (v.52). esto es una forma de decir que lo reconocen como Dios y Señor, que lo adoran como tal. Luego vuelven a Jerusalén, el lugar donde han de esperar al Espíritu, y lo hacen “rebosantes de alegría”, un sentimiento que para Lucas es signo de la llegada definitiva de la salvación. El evangelista termina su primer libro mostrándonos la imagen de un grupo de seguidores del resucitado que, mientras esperan, se reúnen frecuentemente para orar.
     Por el bautismo nos hemos incorporado al misterio pascual de Cristo, y la esperanza de una vida junto a Dios forma parte de nuestra fe. Mientras caminamos hacia ese futuro somos herederos de los dones y las promesas que Jesús ofreció a los suyos y a su Iglesia: la lectura de las Escrituras, el testimonio misionero, la comunidad de creyentes y el don del Espíritu.

 




 

PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO  

  • “Vosotros sois testigos de estas cosas” (Lc 24,48) ¿Somos conscientes de que no vamos por libre, sino que somos “comunidad de testigos”?
  • ¿A qué me compromete celebrar la fiesta de la Ascensión?
  • A los cristianos se nos ha acusado de desentendernos de los problemas de este mundo por estar “mirando al cielo”. ¿Qué compromiso hemos de aceptar para que esta acusación no sea verdadera?

































     

REAL PARROQUIA SANTA MARÍA MAGDALENA -SEVILLA-

 

Imprimir Correo electrónico

Real Parroquia Sta María Magdalena
info@rpmagdalena.org
Telf: 954 22 96 03
Calle Bailén, 5
, 41001 Sevilla

Mapa del Sitio
  De Interes...
© 2021 Real Parroquia de Santa María Magdalena

 

Real Parroquia Sta María Magdalena
info@rpmagdalena.org
Telf: 954 22 96 03
Calle Bailén, 5,
41001 Sevilla


© 2021 Real Parroquia de Santa María Magdalena