Domingo de Ramos en la Pasión del Señor Ciclo C:“Bendito el Rey que viene” (Lc 19,28-40)



 

 

 

  La Palabra de Hoy

1ª Lectura:  Isaías 50,4-7

  “El Señor me ha abierto el oído”                 

   Salmo : 21
  “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?”

2ªLectura:    Filipenses 2,6-11

  “Se despojó de su grandeza”

Evangelio:    Lucas 19,28-40
    “Bendito el Rey que viene”







   

 

 

PALABRA DE VIDA

    

    










 
    



 

     La escena es en Jerusalén, capital religiosa y  política. Es el tiempo del cumplimiento. Si, hasta ahora, Jesús se ha preocupado esencialmente de preparar a los discípulos, de invitarles a la comprensión del misterio de su persona y de su misión, aquí se muestra dispuesto a la realización.
    Alégrate, ciudad de Sión; aclama, Jerusalén; mira a tu rey que está llegando: justo, victorioso, humilde, cabalgando un asno, una cría de borrica (Zac 9, 9). Eligiendo este tipo de cabalgadura, Jesús pretende resaltar el significado pacífico,  asegurador, de su acción. No es el príncipe guerrero que viene a conquistar con la fuerza (el caballo era el animal más adaptado para ese fin), sino un príncipe de paz, que trae la salvación. También el monte de los Olivos, que se eleva al este de Jerusalén, a unos 800 metros de altura, está unido a la profecía: “Aquel día asentará los pies sobre el monte de los Olivos” (Zac 14, 4). El anuncio se refería al día final, pero se había extendido la creencia de que también el Mesías aparecería en aquella localidad. Incluso el detalle del borrico “que nadie ha montado todavía” (v. 30), es decir, que no había sido utilizado ni para las personas ni para el transporte de carga, tiene su importancia. Se trata de un animal “puesto aparte”, reservado, en un cierto sentido sagrado, como las bestias que debían servir para los sacrificios en el templo. Como el borrico no había sido montado todavía, no tenía albarda. Por eso los discípulos ponen los mantos en la grupa para aliviar a Jesús las incomodidades de una posición ciertamente no muy confortable. Un honor, por otra parte, que era reservado a los personajes considerados, incluso cuando la cabalgadura tenía silla (normalmente dura).
    El gesto de extender los mantos por el camino, puede recordar el episodio de la entronización de un rey  Aquí, sin embargo, nos deja un poco perplejos desde el momento en que Jesús pasa montado en el asno. A pesar de todo, el significado simbólico tradicional es bastante transparente: se trata de una especie de acto de vasallaje. Poniendo a los pies del rey los propios vestidos, se esperaba que él los recubriera con su misma gloria, y además que tomara la defensa de su pueblo y asegurara la justicia. Más plausible es en cambio la alfombra a lo largo del recorrido formada por hojas y ramas verdes cortadas de los campos.     El cortejo en el que Jesús va en medio quizá estuviera formado por peregrinos que subían a Jerusalén para la fiesta, por sus discípulos y parte de un pueblo que esperaba al Mesías. La entrada en Jerusalén fue la única entronización terrestre que Jesús conoció. Cuando más tarde se recuerda este hecho, se considera como símbolo de su triunfo celeste o mejor de su parusía futura.
     Frente a la reacción del cortejo, de júbilo y alegría, porque han visto con anterioridad la gloria de Dios en los milagros y ahora la confirman con esta entrada de Jesús en Jerusalén,  contrasta la de los fariseos.  Su reacción negativa obedece a su incapacidad para recocer en Jesús al Mesías de Israel que ellos esperan. Los discípulos aclaman a Jesús como el Mesías pacífico. Asumiendo las actitudes de los discípulos, nosotros también tenemos la oportunidad durante estos días de Semana Santa de acoger al Señor y de proclamar que trae la salvación.
     No podemos dejar de sorprendernos ante la manifestación de Jesús. El viene a ejercer su poder de un modo pacífico y desde la humildad. Estas son también las actitudes que debemos meditar y hacer vida quienes seguimos sus pasos.

PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO  

  • ¿Qué imagen del Mesías se manifiesta en esta escena? ¿Hasta qué punto tiene relación con todo lo que ha sido la vida de Jesús?
  • ¿Cómo puedo profundizar durante esta semana en el misterio de la persona de Jesús?
  • ¿Qué actitudes concretas implica en nosotros seguir a un Mesías pacífico y crucificado?





























     

REAL PARROQUIA SANTA MARÍA MAGDALENA -SEVILLA-

 

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