Domingo XXVII del Tiempo Ordinario Ciclo B:"Serán los dos uno solo"
(Mc 10,2-16)

 

 

  La Palabra de Hoy

1ª Lectura: Génesis 2,18-24

  “Hueso de mis huesos y carne de mi carne”                        

   Salmo : 127
  “Que el Señor te bendiga todos los días de tu vida”

2ªLectura:    Hebreos 2,9-11

  “Jesús ha padecido la muerte por el bien de todos”

Evangelio:  Marcos 10,2-16
    
“Le preguntaron para ponerlo a prueba”


   

 

 

PALABRA DE VIDA

   
     Viendo el relato de la creación, en el libro del Génesis, se descubre el proyecto de Dios para la pareja humana: viviendo en su amor como un único ser, continuar la tarea del Creador. Es precisamente a este texto del Génesis al que Jesús alude en la discusión con los fariseos acerca del divorcio, insistiendo y aclarando que hay que volver la mirada a la voluntad primera de Dios en la creación. Pero esto no lo entienden los fariseos porque son incapaces de entrar en la dinámica del Reino.
     El capítulo 10 de Marcos nos presenta a Jesús de camino de Jerusalén, hacia donde marcha entre anuncios de la pasión y enseñanza a sus discípulos. Se aleja lentamente de su Galilea natal, hasta llegar a Judea y a Jerusalén, meta de su peregrinación. La tensión sube gradualmente. La confrontación con los dirigentes judíos va en aumento y la incomprensión de los discípulos se hace más evidente. Todo. desembocará en la soledad del Gólgota. Por esta razón, Jesús les está preparando para que, cuando ya no esté físicamente entre ellos, sean capaces de continuar con su misión. En concreto, hoy les da una enseñanza dirigida al centro del ser humano,  su  corazón, como remedio para abandonar las actitudes de los fariseos, incapaces de comprender a Dios y su Reinado. De nuevo pone como ejemplo a los niños, por estar abiertos a la novedad del Reino.
     Para comprender bien el alcance del texto evangélico de hoy, no debe olvidarse que el mensaje que contiene forma parte del anuncio del Reino que viene bajo el aspecto de un paraíso por segunda vez encontrado. Marcos ha hecho ver ya que el Reino era una victoria sobre el pecado original (Mc 2, 1-10), una victoria sobre la enfermedad y la muerte (Mc 5, 21-43).
     Los judíos utilizaban las Escrituras para aclarar cuestiones de importancia en su vida. Esta metodología creará diversas escuelas de interpretación, llegando la rivalidad entre ellas a extremos tan alarmantes como que el tema en concreto perdiera importancia y se hiciera más relevante la mera discusión. De este modo, el que salía vencedor adquiría prestigio y relevancia social. Los fariseos se acercan a Jesús para ponerlo a prueba, para polemizar con él, no tanto porque les interesase su opinión.
      En la ley mosaica, llamada así por creerse que había sido dada por Moisés, se hacía referencia al divorcio (Dt 24,1). Esta justificación la exponen los fariseos, pero Jesús les responde utilizando tres argumentos sucesivos. El primero de ellos es una interpretación sobre el texto aludido por los fariseos, diciendo que se trata de una concesión del Señor, por su “incapacidad para entender”, es decir a su dureza de corazón (v.5). El segundo de ellos, expone el origen de la relación entre varón y mujer desde el plan divino en la creación, “y serán los dos uno solo” (v.8). Por último, con el tercer argumento se sentencia que no se debe ir contra la voluntad de Dios :”lo que Dios unió, que no lo separe el hombre” (v.9).
     De nuevo, al llegar a casa sigue instruyendo a sus discípulos. Esta vez utiliza y apoya su enseñanza en el decálogo básico de Israel, expresión de la Alianza entre Dios y su pueblo. La doctrina acerca del matrimonio es clara: el matrimonio no es solamente un contrato facultativo entre dos personas, sino que está implícito en él la voluntad de Dios, inscrita en la complementariedad de los sexos. No basta la sola voluntad de los esposos para explicar el matrimonio y su unidad: la propia voluntad de Dios y su unidad son parte interesada en el matrimonio. Esta es la razón por la que el divorcio no es solamente una injusticia contra el consorte perjudicado; es también una injusticia contra el mismo Dios.
     Frente a la mala intención de los fariseos, Marcos pone un contrapunto: los niños. Para entender esto, habrá que comparar a los niños con los personajes que aparecen en el texto: los fariseos, duros de corazón, y los discípulos con su actitud de querer controlar la misión de Jesús. Así, los discípulos entienden que van a molestar al maestro, pero la cuestión real no es esta, sino la consideración de la insignificancia de los niños en la sociedad, en la que ocupaban el lugar menos importante. Jesús, a través de palabras y gestos (bendiciéndolos e imponiéndoles las manos), riñe a sus discípulos y, a la vez les da una enseñanza magnifica sobre el Reino: sólo el más pequeño, aquél que no tienen nada que ofrecer a cambio, puede acoger el don del Reinado de Dios. Los de corazón duro, los fariseos y los discípulos si tienen las mismas actitudes, tienen que aprender mucho de esto pequeños. El Reino es gratuito, por eso hace falta pequeñez.



 

     

PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO

  

  • ¿Cómo expresamos en nuestra vida, de palabra y de obra, nuestra fe en Dios? ¿Qué dicen de él nuestras actitudes?
  • Jesús instruye a sus discípulos sobre el matrimonio ¿qué nos enseña el pasaje cobre el matrimonio? ¿Qué actitudes han de promover los esposos?`
  • El Reino es para los sencillos, para los niños, para los insignificantes en la sociedad. ¿Quiénes son los que hoy en día pueden recibir el Reino de Dios?




























     

REAL PARROQUIA SANTA MARÍA MAGDALENA -SEVILLA-

 

Imprimir Correo electrónico

Real Parroquia Sta María Magdalena
parroquiadelamagdalena@gmail.com
Telf: 954 22 96 03
Calle Bailén, 5,
41001 Sevilla


© 2014 Real Parroquia de Santa María Magdalena

Real Parroquia Sta María Magdalena
parroquiadelamagdalena@gmail.com
Telf: 954 22 96 03
Calle Bailén, 5
, 41001 Sevilla

Mapa del Sitio
  De Interes...
© 2014 Real Parroquia de Santa María Magdalena