Domingo II de Pascua Ciclo B: "Dichosos los que creen sin haber visto"
Jn 20,19-31

 

   La Palabra de Hoy

1ª Lectura:  Hechos 4,32-35

  “El grupo de los creyentes pensaban y sentían lo mismo”                      

   Salmo :  117
  "Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia"

2ªLectura:     1 Juan 5,1-6

  “Todo el que ha nacido de Dios vence al mundo”

Evangelio:  Juan 20,19-31
   
 
    “Dichosos los que creen sin haber visto”

 

 

PALABRA DE VIDA

     La fe pascual siempre transforma, como nos lo indica el evangelio, cambiando a la comunidad cerrada y amordazada por su miedo, en comunidad misionera. Esta capacidad transformante de la fe, nos otorga un “nuevo nacimiento” capacitándonos para “vencer al mundo”, como dos dirá la 1 de Juan (2ª lectura). Este cambio, para que sea auténtico, ha de traducirse en una comunión de vida, de misión y de bienes, como nos dirá el libro de los Hechos de los Apóstoles.
    El evangelio de hoy, para entenderlo, será necesario considerar algunas claves del capítulo en el que está inserto. En el capítulo 20 de Juan, cuanto se narra ocurre en domingo “el primer día de la semana”, justo el día que los primeros cristianos  recordaban la resurrección de Jesús, y se reunían para celebrar la eucaristía. Este hecho nos situará fuera de la esfera histórica, es decir, no se trata de un relato histórico, sino de una meditación pascual para la comunidad cristiana congregada en torno a la mesa de la eucaristía. Es el lugar del encuentro con el Resucitado para aquellos que “creen sin haber visto”.
     El relato en sí tiene dos escenas. En la primera se narra la aparición del Resucitado a un grupo de discípulos, y esto ocurre precisamente el día de la Pascua. El texto viene a dar cumplimiento a la promesa hecha por Jesús de volver junto a ellos y enviarles su Espíritu. Para algunos exégetas este texto es el “Pentecostés” del evangelio de Juan, pues no sólo les da el Espíritu, sino que también los discípulos se encuentran encerrados en una casa por miedo a los judíos. El miedo quita la paz, la serenidad y la libertad porque atenaza. Por eso, comienza por darles la paz para, posteriormente, hacerles la invitación a superar la tentación de encerrarse, proponiéndoles un envío o misión: “como el Padre me envió a mí, así os envío yo a vosotros”.
     La segunda escena (vv. 24-29) narra la incredulidad de Tomás, que la semana anterior no estaba reunido en esa “comunidad” y que, por tanto, no ha participado de la misma experiencia pascual de sus compañeros. Aunque estos se lo cuentan, él no da crédito a este testimonio y exige pruebas. El texto resalta el hecho de que “no estaba con ellos cuando se apareció Jesús”, significando con ello el evangelista la importancia de la comunidad en la vivencia e interpretación de la experiencia pascual. Una vez que Tomás se reincorpora a la comunidad, se produce experiencia pascual al encontrarse con Jesús, desembocando en una confesión de fe: “Señor mío y Dios mío”.
     En esta segunda escena aparecen dos verbos, “ver” y “creer”, que irán intercalándose el uno con el otro, a modo de juego, para expresar las dificultades de Tomás para creer. Pero ¿qué es lo que vio y tocó Tomás? Llagas de dolor, la misma pasión del Señor, comprendiendo desde ahí lo que había anunciado el Señor: que tenía que padecer y morir para resucitar. Esta experiencia la tiene en comunidad, la cual le testimonió antes el encuentro con el Señor, siendo necesario el contacto con el dolor para descubrir el sentido de la resurrección. “Dichosos los que creen sin haber visto”. Hoy, la presencia de Jesús está allí donde los que le buscan, se topan con el dolor y la muerte, no miran para otro lado, la aceptan y se comprometen en su liberación.
     El texto termina dando las razones de por qué Juan ha escrito este evangelio. No ha pretendido hacer una biografía de Jesús, sino fortalecer la fe de sus lectores y destinatarios mostrando el sentido de los “signos” realizados por el Señor.

 

   

         

    


 

 

     

PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO   

  •  “Dichosos los que creen sin haber visto” ¿Cómo acojo estas palabras en mi vida de fe y en mi relación personal con el Señor?
  • En nuestro proceso de fe solemos tener dudas ¿cuáles son y cómo intento superarlas? 
  • Las lecturas de hoy hablan del poder transformante de la fe pascual. ¿Qué cambios personales y comunitarios se han de hacer para dar un testimonio creíble?














     

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